Traducido del inglés: Miércoles, 8 de septiembre, 2010

Por Amy Norton

NUEVA YORK (Reuters Health) – Un nuevo estudio sobre niños bajo tratamiento radiológico en un hospital de Estados Unidos describe lo que sería una forma poco conocida de autolesión mediante la introducción deliberada bajo la piel de objetos como vidrio, agujas o madera.

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En la revista Radiology, los autores describen los casos de 11 adolescentes tratados en el hospital para extraerles objetos extraños que se habían “implantado” en el cuerpo mediante cortes en la piel.

En total, se trataba de 76 objetos, como clips metálicos, minas de lápiz o fragmentos de vidrio, en una acción que los investigadores llaman “conducta de autoimplantación”.

En los últimos años, el problema de la autolesión, en especial en los adolescentes, comenzó a recibir mucha atención de los medios y los investigadores. Existe evidencia de que las personas que se autolesionan corren más riesgo de intentar suicidarse.

La atención se concentró principalmente en los cortes de piel con hojas de afeitar o cuchillos. El objetivo, según los estudios disponibles, sería la regulación de pensamientos y sentimientos no deseados. El dolor físico distraería del dolor emocional, por ejemplo.

Pero existen algunos casos informados de adultos que se implantan objetos extraños y dos informes sobre el problema en adolescentes.

El nuevo estudio es, según los autores, el primero que describe un conjunto de pacientes adolescentes con conducta de autoimplantación y la extracción exitosa de los objetos mediante ultrasonido o fluoroscopía.

La mayoría de los padres y los médicos ignoran que esto exista, señaló el doctor William E. Shiels II, coautor del estudio y jefe de radiología del Hospital Nacional de Niños de Columbus, en Ohio.

El objetivo de describir estos casos, dijo Shiels, es llamar la atención de padres, maestros, pediatras, emergentólogos y radiólogos.

El equipo revisó los casos de 600 pacientes del hospital que participaban en un estudio sobre el uso de tecnología por imágenes, ultrasonido y/o fluoroscopía “en tiempo real”, para extraer cuerpos extraños pequeños en el tejido blando de los participantes.

La mayoría de esos pacientes habían sufrido un accidente, pero el equipo identificó a 11 (nueve mujeres y dos varones de entre 14 y 18 años) que se habían implantado los objetos.

En la mayoría de los casos, ningún médico (generalmente un emergentólogo o un pediatra) detectó las autolesiones al momento de la derivación al radiólogo para una evaluación del origen de una inflamación o infección de la piel.

Se utilizaron radiografías y ultrasonidos convencionales para identificar los objetos. Según Shiels, el ultrasonido detecta materiales que los rayos X no pueden identificar, como pequeños fragmentos de plástico y madera.

A nueve de los 11 adolescentes se les extirparon los objetos mediante incisiones pequeñas guiadas por ultrasonido o fluoroscopía y sin complicaciones. Esto demuestra la función clave que tienen los radiólogos para identificar este tipo de autolesión deliberada.

Claro que la extracción de los objetos es el primer paso del tratamiento, que debe continuar con asistencia mental.

Para Shiels, los padres, los docentes y los médicos tienen que prestar atención a signos potenciales de autoimplantación de objetos extraños, como heridas inexplicables en la piel o el uso constante de mangas largas aún cuando hace calor, ya que los brazos son el sitio más común para este tipo de conductas.


FUENTE: Radiology, online 7 de septiembre del 2010

Reuters Health

Ultima actualizacion: 17 Julio, 2015 a las 13:59