Cuatro de cada 10 menores mexicanos que solicitan atención mental por primera vez presentan un problema crónico que pone en riesgo su vida o bien la estabilidad de su entorno. De no atenderse, tienen más riesgo de consumir drogas y desarrollar un trastorno no identificado.

En México hasta cuatro de cada 10 adolescentes que solicitan atención mental por primera vez presentan un problema crónico que pone en riesgo su vida o bien la estabilidad de su entorno, de su comunidad, debido a que padecen desde depresiones severas hasta conductas desafiantes, por lo que el Instituto Nacional de Psiquiatría (INP) Ramón de la Fuente abrió un área de atención para detectar a tiempo dichos trastornos.

Por lo regular, explicó Liz Sosa, coordinadora de la Clínica de Adolescencia del INP, los padres de familia atribuyen los cambios de conducta a cuestiones de la propia edad, sin embargo, al hacerles un diagnóstico se pudo comprobar que, por lo menos en comunidades del DF y área metropolitana, los problemas mentales más frecuentes en los jóvenes son las fobias, seguidas de la ansiedad generalizada, trastorno depresivo mayor y conductas negativas y desafiantes.

Lo característico en este sector es la automutilación, por lo menos se tienen contabilizados alrededor de 5 millones de niños y adolescentes que se cortan o se queman brazos, piernas, tobillos para “controlar el dolor emocional” por cursar con trastorno depresivo mayor, de déficit de atención, obsesivo compulsivo, bipolar, así como intentos de suicidio, actitudes disociales que pueden derivar en actos delictivos y ansiedad.

La especialista informó que muchos de los jóvenes con esos problemas tienen mayor riesgo de consumir alguna droga y desarrollar un trastorno de salud mental no identificado.

Actualmente se calcula que 392 mil adolescentes tienen dependencia al alcohol, de esta cifra, 146 mil corresponde a mujeres.

Un análisis de los centros Nueva Vida estableció que 8 de cada 10 jóvenes tienen alguna alteración mental que los llevó al consumo de drogas.

Violencia

Luego del hogar, la escuela se ha convertido en el segundo lugar más peligroso para niños y jóvenes, que a diario se exponen a sufrir todo tipo de agresiones físicas, incluyendo lesiones con armas blancas, así como acoso sexual o del narcomenudeo.

Según la más reciente Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, 66.8% de los varones y 38.2% de mujeres entre los 10 y 19 años ha sufrido golpes, patadas o puñetazos, y 24.9% aseguró haber sido violentado en alguna sede educativa.

La violencia sexual cometida contra niños y jóvenes también se incrementó de manera significativa al pasar de 0.5% en 2000 a 15.9% en 2006. Sólo que en este caso las mujeres siguen siendo más agredidas en su propio hogar y los hombres en vías públicas o en el transporte. La escuela ocupa un segundo lugar en ambos casos.

Comunicación

Sosa recomendó a maestros y padres de familia mantener una comunicación de calidad con los jóvenes y tomar en cuenta sus cambios emocionales o conflictos en la escuela, que por lo general se acompañan de tristeza, aislamiento, expresiones de que no se siente bien o baja autoestima.

Cuando ambos padres de familia trabajan, sugirió establecer desde la infancia tiempos específicos para cada una de las actividades, y de preferencia que sean en familia, como estudiar, divertirse, jugar o comer, de esa forma, aun cuando el tiempo que se les dedica es poco, sea de calidad y organizado.

La Clínica del Adolescente del INP da tratamiento integral a jóvenes de 13 a 17 años de edad con algún trastorno mental y fomenta la investigación y formación de recursos humanos y médicos específicos para la atención de este grupo.

“Los pacientes de la Clínica son enviados por los servicios de salud mental de primer nivel con diagnóstico complicado, acuden de manera directa a solicitar atención o son detectados durante el trabajo de campo que realizan especialistas del Instituto en escuelas, donde comúnmente se detectan los problemas”, concluyó Sosa.

Claves

Fobias

• Estadísticas de Salud revelan que más de 40% de los niños y adolescentes sufre de miedos que interfieren significativamente en su desarrollo

• Las fobias interrumpen su maduración social y de aprendizaje, causan bajo rendimiento académico, alteran las relaciones familiares, y si no se tratan a tiempo son factor de riesgo para otros cuadros psicopatológicos.

• Entre las fobias frecuentes están la social y a la oscuridad; y entre los trastornos más comunes destacan el de ansiedad por separación, el obsesivo compulsivo, el de Pánico y el de estrés postraumático, entre otros.

FUENTE: milenio.com por Blanca Valadez

Ultima actualizacion: 6 Enero, 2012 a las 13:58