Experta de la Universidad de Missouri da una pauta para reconocer si un adolescente está en riesgo de provocarse autolesiones. También señala que los jóvenes deben tener acceso a la atención en salud mental para superar sus problemas.

Investigadores de la Universidad de Missouri, en Estados Unidos, identificaron que hasta 7% de la población estudiantil en secundarias se autolesiona y que cerca del 3% tiene ideas suicidas cuando pasan periodos de apuros y estrés excesivo. La cifra fue identificada en un estudio poblacional entre 60 mil adolescentes.

El suicidio es la tercera causa más frecuente de muerte de adolescentes en Estados Unidos, según los Centros para el Control de Enfermedades y Prevención. En México, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), también reconoce al suicidio como la tercera causa de muerte entre adolescentes.

Esta semana, una experta de salud pública de la Universidad de Missouri (MU por sus siglas en inglés) publicó un artículo donde describe diferentes factores que ayudarán a los padres, educadores y profesionales médicos a reconocer los adolescentes en riesgo de provocarse autolesiones y suicidio.

El estudio “Factores distintivos entre jóvenes que informan sobre una posible autolesión” fue publicado este 4 de octubre en la revista Pediatría Académica (Academic Pediatrics). Además de la MU colaboraron investigadores de la Universidad de Wisconsin-Eau Claire, la Universidad de Minnesota y la Universidad Estatal de Pensilvania.

“Para muchos jóvenes, el suicidio representa un escape de situaciones insoportables, problemas que parecen imposibles de resolver o las emociones que se sienten abrumadoras, negativas” dijo Lindsay Taliaferro, profesora asistente de Ciencias de la Salud en MU. “Los adultos pueden ayudar a estos adolescentes a diseccionar sus problemas, ayudarles a desarrollar estrategias de afrontamiento saludables y facilitar el acceso a atención de salud mental para que sus problemas no parezcan insuperables”.

Estudio poblacional

Taliaferro analizó datos de 60 mil jóvenes residentes en la ciudad de Minnesota y estudiados en 2007 para identificar factores asociados con las autolesiones. Los estudiantes de secundaria completaron una encuesta con la cual fue posible evaluar sus comportamientos de salud. De aquellos que completaron la encuesta, más de 4 mil adolescentes informaron haberse causado alguna lesión a sí mismos en el último año (este porcentaje, cercano al 7% se repitió en varias escuelas). Casi la mitad de quienes reportaron autolesiones, alrededor del 3% de la población estudiada, informó también que había intentado suicidarse.

“La desesperanza es uno de los factores más importantes que diferencia a quienes intentaron suicidarse de aquellos que se autolesionaban pero no tenían antecedentes de intentos de suicidio,” Taliaferro, dijo.

La mayoría de los padres, maestros y profesionales de la medicina evitan hablar a los adolescentes sobre el tema del autodaño porque ellos no están seguros cómo ayudar.

“Los adultos no necesitan resolver todos los problemas de los adolescentes. Deben hacer sentir a los jóvenes que tienen personas seguras con las que pueden hablar. A veces simplemente hablar sobre sus sentimientos permite a los jóvenes articular lo que están pasando y sentirse entendidos, una buena conversación con un adulto puede proporcionar al joven un mejor grado de confort”, sostiene en su estudio la profesora Taliaferro, quien recomienda a los padres reforzar las conexiones con sus años de adolescencia y ayudar a fomentar conexiones entre sus hijos y otras influencias positivas.

“Uno de los factores de protección más importantes contra las lesiones autoprovocadas por adolescentes es la vinculación de los jóvenes con sus padres. En el caso de las mujeres, también influyen mucho en contra de las autolesiones el conocer a otros adultos socialmente proactivos”, dijo la líder del proyecto de investigación.

Los padres desempeñan un papel muy influyente en la vida de los adolescentes, pero cuando un proceso de alto estrés y problemas juveniles crecientes está presente, lo más recomendables es solicitar apoyo de profesionales de salud mental. Otros profesionales de la medicina, tales como médicos de atención primaria, también pueden desempeñar papeles cruciales identificando a los adolescentes autoheridos y ofreciéndoles apoyo de la comunidad y especialistas en salud mental antes de que crezcan sus comportamientos, según explicó Taliaferro.

FUENTE: Antimio Cruz en Sumedico.com, México, D.F. 5 de octubre de 2012

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