MAZATLAN, SINALOA.- La autolesión es una práctica cada vez más común en los jóvenes, alertan autoridades educativas, profesores y sicólogos, como Manuel Benítez Borrego y Adán Ortega Marchan, a quienes les llegan pacientes a los consultorios.

Es un fenómeno que afecta a sectores muy vulnerables que enfrentan algún problema emocional y si no tienen la ayuda de un especialista, un jalón de pelo, araño y cortaduras en piernas y brazos, puede tener consecuencias fatales, consideró la directora del Centro de Atención Estudiantil de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Norma Olvera Guevara.

> Efecto placebo. El cutting risuka o self injury, como se le denomina a la práctica de cortarse, se da como una modalidad o un estilo de afrontamiento ante conflictos que viven algunos jóvenes y que sustituyen el dolor físico por el sufrimiento. “Es decir que sicológicamente pueden dejar de sufrir, al intercambiar el dolor físico que distrae la atención y dejan de pensar el conflicto interno, el cual puede ser momentáneo y puede llegar a ser una modalidad con efecto placebo”, abundó el sicólogo Ortega Marchan.

> Testimonio. Nora es una joven estudiante que cursa una carrera profesional y durante dos años se cortaba piernas y brazos cada vez que había pleito entre sus padres.

Recuerda que al concluir la preparatoria e ingresar a la universidad, los problemas en la familia subieron de tono. “La primera vez que me lastime fue accidental, tenía mucho coraje y me hizo apretar un lápiz y de momento sentí placer, esto fue el inicio de una etapa muy difícil, aislamiento de la familia y amigos, hasta que un día tome conciencia de lo que estaba haciendo y busque ayuda”, abundó Nora.

Hoy luego de casi un año de terapia, se siente tranquila dedicada a sus estudios y con ganas de ayudar a los jóvenes que pasan por esta mal, porque no saben enfrentarlo y no reciben ayuda de un especialista. Esta joven estudiante espera concluir su carrera y formará una asociación de ayuda a jóvenes que son atrapados por el cutting.

> El llamado. El supervisor de escuelas secundarias generales, Arturo Cundapi Ramos, dijo que no se puede cerrar los ojos a la realidad de fenómeno que ataca a menores y a estudiantes de secundarias, quienes no se escapan de esta violencia.

Es difícil detectar a los menores que cortan o se autolastiman, porque tratan de ocultarlo y esto sucede cuando algún amigo o familiar detectan las heridas por accidentes.

En el caso de secundarias, los maestros llegan dan su clase y se van, es casi imposible que encuentran un caso de cutting.

Más bien los tutores u orientadoras, reportan casos de jóvenes que enfrentan este problema.

Lo ideal es que los padres estén pendientes de sus hijos, que tengan una mejor comunicación y los ayuden a resolver problemas que les aquejan, ya sean por cuestiones educativas y sentimentales.

> Van al sicólogo. Al área de sicología del Centro de Atención Estudiantil, acuden jóvenes en busca de ayuda. Algunos por decisión propia y otros porque los canalizan sus tutores.

El sicólogo Adán Ortega Marchan explicó que el año pasado se atendieron cinco casos de jóvenes que se autolastimaban, desde leves hasta uno muy serio, pero que debido a la disposición de la joven se logró muy buenos resultados.

Asimismo, el sicólogo e investigador de la máxima casa de estudios, Manuel Benítez Borrego, resaltó que a la consulta privada también llegan jóvenes que sufren cutting risuka o self injury, pero muy pocos buscan ayuda.

Por cada caso que se atiende, hay muchos más que no los son y estos pueden ser muy peligrosos, pues la agresión sube de tono y puede llegar hasta el suicidio.

> Alertan. Los especialistas piden a los padres estar muy atentos a los cambios de conducta de los hijos.

Pueden ser agresivos, aislarse y cuando no pueden desquitarse su enojo, se da la retroflexión.

FUENTE: PorBlanca Regalado en Eldebate.com.mx MAZATLÁN a 03/10/2012

Ultima actualizacion: 18 Octubre, 2012 a las 22:01