El proyecto piloto ya se ha iniciado en colegios de Elda y Orihuela y se extenderá a 2.000 estudiantes para lograr un diagnóstico precoz

«Internet puede ser una amenaza si se usa mal, pero también creo que es una bendición». El psiquiatra de la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil del Hospital de San Juan, Tomás J. Cantó, presentaba así a los especialistas que ayer participaron en la inauguración del 56º Congreso de la Asociación Española de Psiquiatría del Niño y el Adolescente (AEPNyA) celebrado en Alicante.

Las nuevas tecnologías se han convertido en una herramienta eficaz para el diagnóstico de determinados trastornos mentales en niños y adolescentes. La ansiedad y la depresión son algunos de estos problemas psicológicos que si no se atajan con un diagnóstico precoz y un tratamiento pueden derivar en mayores complicaciones: abuso de drogas e, incluso, que los adolescentes se autolesionen.

La Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche está inmersa en un proyecto pionero, que fue presentado ayer durante el congreso, y cuyo objetivo es facilitar esta detección a través de una web (‘detecta-web-a’) que ya se ha puesto en marcha en varios centros de Elda y Orihuela. Están participando 167 estudiantes de entre 8 y 18 años. Según el psicólogo José Antonio Piqueras, del departamento de Psicología de la Salud, Área de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico, el programa -que está financiado por la UMH y Bancaja- ha permitido detectar un 20% de casos de depresión y ansiedad confirmándose las tasas de prevalencia que ya manejaban.

A través de un cuestionario de 30 preguntas que han diseñado a partir de un modelo para adultos, y que se contesta on-line, los investigadores están comprobando la fiabilidad del test que posteriormente deberán ratificar a través de las entrevistas. El cuestionario debe cumplimentarse en las aulas para evitar interferencias de los padres, quienes detectan bien los problemas conductuales de sus hijos pero no así los de depresión y ansiedad. «Las chicas ganan en estos problemas psicológicos, excepto en fobia social y estrés postraumático», resaltó Piqueras, quien añadió que el objetivo es abarcar a una población de 2.000 estudiantes de Elda y analizar, además, la viabilidad del coste económico que supondrá un diagnóstico precoz on-line. Una vez detectados, la idea es que estos chavales acudan a su pediatra para que puedan recibir tratamiento.

En la alimentación

En los trastornos alimentarios también se están aplicando las nuevas tecnologías. Se llama realidad virtual y aumentada y permite recrear escenarios para ayudar a los niños y adolescentes a superar el trastorno. La psicóloga Juan María Bretón, otra de las ponentes del congreso, explicó que este tipo de tecnología tiene ya experiencia en casos de anorexia y bulimia. Se recrean escenarios, por ejemplo, de una cocina y a través de una simulación la paciente puede comerse una hamburguesa virtual para que después responda cuánto piensa que ha podido engordar y así comprobar su distorsión de la realidad. Este tipo de terapia genera menos aversión en el paciente.

JOSÉ ANTONIO PIQUERAS PSICÓLOGO
Considera que internet puede facilitar el diagnóstico precoz de ansiedad y depresión en niños y adolescentes. Se ha comprobado que un 20% de los menores sufren estos trastornos y si no se atajan derivarán en mayores complicaciones como autolesiones o abusos de drogas.
JUANA MARÍA BRETÓN PSICÓLOGO
Trabaja en un proyecto de realidad virtual y aumentada para tratar, sobre todo, trastornos alimentarios. Recrean escenarios para que los menores pueden participar en situaciones y comprobar su distorsión de la realidad. Esta tecnología genera menos aversión.

FUENTE: lasprovincias.es diario digital Alicante (España) a 3-6-2011

Ultima actualizacion: 17 septiembre, 2011 a las 13:33