La mayoría de quienes han presentado conductas autolesivas en algún momento de su vida, tienen algo más allá, que hace que este comportamiento se manifieste. Hay dos problemas que actualmente se han presentado con más frecuencia, los cuales, son los que conllevan a realizar actos autolesivos. Depresión y ansiedad. Lo peor que he conocido en mi vida. Quiero compartirlo y expresarlo contigo de una manera simple para que entiendas como es vivir con ambas.

Un periodo de depresión puede durar unos días o meses, pero tiene sus momentos altos y bajos. Todo el tiempo está presente, a veces se siente de manera muy ligera y otras es fuerte. A pesar del esfuerzo que se pone para seguir con la rutina cotidiana, siempre habrá un momento en el que te hará sentir con mucha apatía y sin ganas de hacer alguna actividad. Se lleva la energía del cuerpo, dejándolo hasta con la sensación de ni siquiera poder moverse. El cansancio es cada vez  mas y mas pesado, aunque no hayas realizado algo que implique gran esfuerzo. Pierdes el apetito y tu sueño se ve alterado. Los cambios de humor serán cada vez más constantes, volviéndote sensible e impulsivo a la vez. Sientes un vacío, y cuanto más trates de llenarlo más grande lo sentirás.

Y no importa que estés rodeado de tantas personas, en tu interior, tienes la sensación de una gran soledad inexplicable. Pierdes interés en lo que antes disfrutabas. No encuentras un motivo por el cual te sientes de esta manera, simplemente es algo que le pasa a tu cuerpo y a tu mente, no es algo que hayas elegido, te toco esto y aprendes a vivir con tu lucha interna contra la depresión.

Cuando el periodo de depresión “termina”, te mantienes estable. Con o sin tratamiento, puedes cumplir con las funciones y actividades de manera normal. Depende de uno mismo y de cómo lleva el manejo de sus emociones, hacer este lapso de tiempo más corto o más largo.

 Al exponerse ante situaciones fuertes, se corre más riesgo de volver a experimentar un periodo de depresión o entrar en una crisis. La etapa de ansiedad, es mucho más complicada, ya que en ella es más fácil perder el control total sobre uno mismo y sus emociones. El estrés que una persona ansiosa maneja, esta por encima de los niveles que se consideran normales en una persona sana.

Cuando se entra en la etapa ansiosa, el cuerpo está en constante tensión y comienza a enviar señales haciéndote sentir con gran angustia y frustración. La persona se mantiene en modo de defensa, debido a sus cambios repentinos de humor. Le es muy difícil concentrarse, permanecer tranquilo, conciliar el sueño y permanecer dormido o tener un buen descanso e incluso levantarse por las mañanas. Además, se sentirá fatigado, con cansancio extremo, perdiendo el interés por todas las actividades que debe o antes le gustaba realizar. Signos y síntomas muy parecidos a los de un periodo depresivo, con la diferencia que aquí se experimenta una preocupación excesiva por hechos o sucesos, que se prolongan por meses.

Otro signo que diferencia la depresión de la ansiedad, es cuando se está experimentando una crisis. Durante ella, la persona comienza a tener una sensación de ahogo, sus palpitaciones se vuelven más rápidas, el cuerpo está completamente tenso, y hay un miedo irracional a perder el control e incluso de morir.

Cuando ambos periodos aparecen al mismo tiempo, cuerpo y mente intentan sobrellevar todo lo que se experimenta en cada etapa, debilitándose por completo. Al atravesar ambas etapas por un tiempo prolongado, el cuerpo y la mente están alerta en todo momento. Los cambios en el estado de ánimo son constantes, haciendo que la persona se vuelva irritable, agresiva, con frustración e intranquilidad.

Generalmente es por las noches cuando todo esto se vuelve más intenso, haciendo que la hora del descanso se vuelva un problema. Las alucinaciones pueden llegar a presentarse, convirtiendo esta etapa en un momento lleno de angustia para quien lo experimenta.

La conducta autolesiva aparece como un acto en defensa ante lo que angustia o causa preocupación excesiva. El miedo a perder el control, hace que esta conducta desvié de manera equivocada, las emociones durante cada etapa, entrando en un círculo vicioso.

Si has experimentado algún síntoma de depresión y ansiedad, se ha prolongado por más de seis meses y no puedes manejar la situación por tu cuenta, pide ayuda a un profesional, tu salud es importante, cuida tu mente y tu cuerpo.

FUENTE: ASeFo, autolesion.com

Ultima actualizacion: 26 Julio, 2016 a las 22:04